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«Industria automotriz podría recuperar su rentabilidad si fabricantes transforman su modelo de negocio»

La crisis del coronavirus está teniendo un grave impacto en el comercio automotriz. Incluso, antes de la pandemia la industria enfrentaba enormes desafíos, con profundas consecuencias para el negocio tradicional de automóviles.

A nivel local, durante junio-mes en que el sector automotor fue incluido en la fase 2 de la reanudación de actividades económicas-la venta de vehículos livianos registró una caída de 55,43%, de acuerdo con la Asociación Automotriz del Perú (AAP).

En ese sentido, el estudio ‘El futuro de las ventas y los servicios posventa automotrices, elaborado por Deloitte a nivel global, examina cómo las mega tendencias automotrices, tal como la conectividad, los sistemas de propulsión alternativos, los vehículos compartidos y los vehículos autónomos, afectarán los ingresos y las ganancias en el negocio de ventas y posventas.

Con un horizonte temporal hasta 2035, el informe se centra en los mercados globales de China, los Estados Unidos y Japón, así como en los cinco mercados más grandes de la Unión Europea —Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España— (UE5).

“Nuestro último estudio predice una mayor erosión en la rentabilidad con los fabricantes frente a una caída más rápida y severa por la pandemia, particularmente, debido al colapso masivo en las ventas que estamos viendo en estos momentos en nuestros mercados destacados«, señala el Dr. Thomas Schiller, Socio Gerente de Clientes e Industrias en Deloitte.

En la actualidad, China es el mercado de ventas más importante y su dominio solo aumentará a medida que los principales mercados de Europa se estanquen. “Esperamos que los efectos iniciales en China provengan de la demanda acumulada, por lo que el mercado seguirá siendo esencial para los fabricantes a corto plazo. A los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés), con ambiciones de crecimiento en este mercado, se les recomendaría, en consecuencia, ajustar sus inversiones”, sugiere Thomas Schiller.

Conforme esta situación, las mejores perspectivas están disponibles para los fabricantes de automóviles en condiciones de dar forma a la demanda, a medida que cambien las tendencias tecnológicas y las necesidades o requerimientos de los clientes. Según Schiller, se espera que el cambio hacia las ventas digitales y los canales posventa se vuelva más relevante en el mediano plazo. “No hay momento como el presente para idear estrategias para satisfacer las demandas de los consumidores, en cuanto a las ventas en línea y fuera de línea del mañana”, agrega Schiller.

La aceptación de trenes de potencia alternativos es notablemente más alta en China.

Las estimaciones muestran que para 2035, el 20% de todos los registros de vehículos nuevos serán totalmente eléctricos, híbridos o de celdas de combustible. Esa cifra oscilará entre 31 y 35%, durante el mismo periodo, para Europa y los Estados Unidos. Además, se espera que las ventas totales de vehículos en China, se disparen en nuestro horizonte temporal, mientras que, por el contrario, los mercados de la Euro 5 se estancan. “China generará 83% del crecimiento de las ventas futuro”, dice Schiller.

Este pronóstico se basa en un fabricante de automóviles ficticio con ventas de 2.5 millones de vehículos nuevos y una posición sólida en los mercados europeos, estadounidenses y chinos. Y considerando que los consumidores chinos están más abiertos a los nuevos conceptos de movilidad y conectividad de vehículos que otros mercados, se espera que las ventas, para el fabricante ficticio de este estudio, aumenten más del doble, de 33.1 a 74.6 mil millones de dólares en China.

Sin embargo, las ventas de automóviles nuevos representarán una proporción menor de las ventas totales, cayendo del 76 al 58%, en China, y del 78 al 64% en los cuatro mercados principales presentados en este estudio. Los servicios de movilidad y los modelos de negocio, basados en datos, constituyen la parte restante.

Los ingresos de posventa caen en picada

 Los servicios posventa representan aproximadamente 7% de los ingresos del fabricante de automóviles ficticios y alrededor de una cuarta parte de sus ganancias, generados, principalmente, a través de talleres de reparación de concesionarios y ventas de repuestos.

Se espera que este sector experimente una caída particularmente pronunciada en las ventas. Los vehículos eléctricos no solo requieren menos mantenimiento, sino que los cambios de aceite son obsoletos y las pastillas de freno apenas muestran desgaste.

Al mismo tiempo, los sistemas de asistencia al conductor de próxima generación hacen que los accidentes sean menos probables, lo que significa una menor frecuencia de reparación. El crecimiento en las flotas de automóviles de China tampoco podrá compensar estas pérdidas.

El estudio de Deloitte estima que para 2035, las posventas perderán un 10% masivo de sus ingresos a pesar del crecimiento del 50% en la flota mundial de automóviles. “Se espera que, en particular, los concesionarios europeos, quienes enfrentaron problemas de rentabilidad incluso antes del golpe del coronavirus, se encuentren en el punto más débil después de la crisis. Y ‘salvarlos’ no será una tarea fácil», predice Schiller.

Los ingresos por arrendamiento y financiamiento se triplicarán en China

La drástica desaceleración en las posventas muestra cuán vital es para los fabricantes de automóviles forjar nuevos modelos de negocio. Para 2035, los servicios de movilidad podrían crecer en un 11% y contribuir con 18,800 millones de dólares a los ingresos del fabricante de automóviles ficticios de este informe.

Se prevé que, en las empresas con el vehículo como centro de comunicación móvil —la monetización de los datos de movilidad para proveedores de seguros o anunciantes— crezcan un 20% anual, a 6,500 millones de dólares. Esto implica que la tendencia está comenzando desde una línea de base muy baja y se limitará en gran medida al mercado chino.

La mayoría de las otras regiones no podrán confiar en estos productos novedosos para compensar las pérdidas en el negocio tradicional. “Es menos probable que la conectividad del vehículo se convierta en un motor de crecimiento que en una base para varias otras ofertas”, explica Schiller.

Según el estudio de Deloitte, es el cautivador negocio financiero el que realmente impulsará el crecimiento. El arrendamiento y la financiación de vehículos nuevos todavía están en alza en China, donde se espera que las ventas casi se tripliquen.

Europa también podría ver un crecimiento en esta área, con un porcentaje creciente de propietarios de automóviles nuevos y usados que optan por acuerdos de arrendamiento. Un motivo clave es que muchas de las ofertas actuales ofrecen una garantía de valor residual.

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